nos vemos en Lima limón

Lima – Perú Inicié los pasos por sus calles allá lejos y hace tiempo cuando, con 10 años de edad, en un avión de medianoche atisbé sus luces y dije: parece que entro en un cuento … Desde ese tiempo, varias décadas han pasado y nuestros encuentros fueron marcando surcos, senderos, caminos y un sentirme parte no sólo por registro de orígenes, sino por sensaciones y percepciones … Lima es los encuentros con historias que emanan de sus calles que huelen, que tienen la luz y las sombras de una urbe en movimiento; singularidad, dinamismo, quietud, anquilosamiento y modernismo, metáforas…

La máquina del tiempo

Meterse en la organicidad de una ciudad es elegir alguno de los cauces de sus voces, de sus arterias, de sus particulares formas de arrojar la lava que se cuece en sus entrañas. Cada urbe pinta con colores, historias y sabores los paisajes internos que, desde los diferentes medios de expresión, van surgiendo y plasmándose con su cadencia y ritmo particulares. Las vísceras de sus calles roban mi mirada, encantan mi saliva; se enardecen los pasos enloqueciendo mis parámetros de belleza, de lo que mi cuerpo palpa como si 1000 narices y sus ojos estallaran… Málaga invita y me conduce…